miércoles, 14 de noviembre de 2018

Un hombre de cincuenta

Al otro lado del espejo
me mira un hombre de cincuenta,
con sus arrugas tiernas,
su mirada triste,
tristes sus ojeras,
y apenas le reconozco.
Me cuenta su historia;
más recuerdos que proyectos,
y le reprocho la franqueza.
Este hombre no es
quien yo quería ni creía ser
pero le abrazo, esperando
que él comprenda las canciones,
las pausas y las ausencias,
la angustia
y los atardeceres.
Me sonríe entre amable y condescendiente
porque sabe que le entiendo
como él sólo me entiende.


sábado, 10 de noviembre de 2018

Versos al paso

La iniciativa Versos al Paso del Ayuntamiento de Madrid ha escogido uno de mis poemas para ilustrar los pasos de cebra de la ciudad. Estoy enormemente orgulloso y agradecido.
Podéis visitarlo en la calle Juan Pérez de Zúñiga con Torrelaguna, en el barrio de la Concepción.




Haiku #44

Este día gris
que llena de espejos
calles y alma.


Micropoema #53

No quiero más revolución
que tu pañuelo por bandera.
Más batallas
que escaramuzas en tus caderas.
Ni más epitafio
que tu recuerdo por esquela.


Micropoema #52

¡Cómo duele el sentimiento
de que me duelas cada vez menos!


sábado, 3 de noviembre de 2018

Ya no

El ser es
y el no ser no es
-Parménides de Elea-


Desanuda sus dedos
con prolijo cuidado
y va borrando su número
de la agenda, de las redes,
y del historial.
Sus mensajes, su texto,
                                           su pretexto.
Aquel selfie de la sonrisa congelada
que hizo el último día que se vieron.

Un momento el teléfono
sobre los desordenados recuerdos
del escritorio;
la seguridad
de que lo que deja atrás
es, otra vez, la dicha,
la felicidad,
                      la vida.

Última ojeada al buzón de voz;
-ansia de adicto-
aun seguro de que ya no llama,
y no respira,
sabiendo que ya no le ama,
y no respira.

Vuelve los dedos
a su costumbre de piel.
Y no respiro,
                        ya no.



El amor en los tiempos del hashtag


Después de un pequeño contratiempo con la imprenta ya está aquí la segunda tirada de El amor en los tiempos del hashtag, mi primer libro de poemas. Lo podéis pedir a través de los correos elanverso@delportal.com, enrique@delportal.com o por aquí directamente. ¡Gracias!





Micropoema #51

Amo de ti
lo que no eres tú
y no es tuyo.
Amo tu ausencia.
el recuerdo de nada
y el estruendo del humo.

Micropoema #50

Pobre imbécil de mí
que busco la felicidad
volviendo a los lugares
donde fui feliz.

Micropoema #49

A veces
uso una melancolía de segunda mano
y voy a lugares, no donde los viví,
sino donde extrañé amores pasados.

Micropoema #48

Que me haya salvado;
encontrar luz y descanso
y echar de menos el naufragio...

Micropoema #47

¿Por qué tantos mensajes
en una botella
si ya no quedan mares?


lunes, 22 de octubre de 2018

Micropoema #46

Tengo un romance con el pasado
que me impide enamorarme del futuro,
y mientras el ahora
me ignora.


viernes, 5 de octubre de 2018

Vida inteligente


¿Ves esos enormes telescopios
que bucean en el espacio exterior
descodificando señales de otros mundos?
Así gasto yo momentos a diario
buscando de incógnito entre la gente.
Sumerjo las manos en el vacío
y espero que el azar cruce mi mirada
con la de aquel muchacho que fui,
o acaso sentir
que estoy donde estuve entonces
y fui feliz.
Pero da igual el lugar,
todos los rostros se me antojan vulgares
si no son aquel;
todas las esencias
amargas si no son las que dejé.
Y aunque soy parte de esa eterna oscuridad,
será tan poco probable encontrarme
como hallar vida inteligente.




viernes, 14 de septiembre de 2018

El amor en los tiempos del hashtag

Ya está disponible la segunda edición de mi poemario El amor en los tiempos del hashtag. Podéis solicitarlo directamente a través del correo elanverso@delportal.com. ¡Muchas gracias!



martes, 11 de septiembre de 2018

Micropoema #45

Que este punto final
tan sólo fuera seguido.
Quizá un punto y coma
o apenas tres suspensivos.


Micropoema #44

No es estar fuera de tu vida,
es que te has llevado la mía.


Micropoema #43

Puentes en llamas
que pude cruzar
y naves en ruta
que debí quemar.


Micropoema #42

Nunca fui más feliz
que en aquel instante
justo antes de ser feliz.


Que nunca nos encontremos con los viejos amores

Es ahora, después del ruido,
este abrupto latido al encontrarnos,
este silencio de hormigón en las venas,
esta ceniza en la mirada al cruzarlas,
este buscar rimas como dardos
que nos lleven a otras vidas,
estas mejillas anestesiadas
después de un beso conveniente.
Y es que acaso seguimos compartiendo
esta nada que nos une.



Micropoema #41

besARTE
           era


Micropoema #40

Ella era el mar de Madrid.


Micropoema #39

Mis rimas no tienen rima
porque son como imanes
de polo negativo
que te buscan y te evitan.


Micropoema #38

¡Todo está tan lleno
de tu vacío!


viernes, 31 de agosto de 2018

7:48 am


Todas las mañanas abro los ojos
antes que suene el despertador.
No es que sea prudente,
yo no era madrugador,
es que sueño despierto
que sea un día de hace tiempo,
momento
de esos que tu ropa estaba
arrugada al borde de la cama,
o caída en el suelo.
Que abrías los ojos
y tu soñolienta sonrisa
me decía
¿Qué hora es? ¿Haces tu el café?



miércoles, 29 de agosto de 2018

Ya esta aqui, disponible mi primer poemario, El amor en los tiempos del hashtag. Puedes pedirlo a través de los correos enrique@delportal.com y elanverso@delportal.com. Muchas gracias.


lunes, 27 de agosto de 2018

Troquel

Claro que se me rompió;
primero en los dos que ya era
y luego cada uno de esos pedazos
en otros mil, que voy buscando
y recogiendo

Sí; y a pesar de todo está sanando;
cada día te me dueles algo menos,
aunque hay tardes que recaigo
y destenso los hilvanes
para alimentar la cicatriz,
o busco en ese olor aséptico de yodo
restos de tu aroma,
mientras el metrónomo
va marcando el ritmo de los latidos.

Pero claro que se rompió;
y mira la marca que va quedando
a todo su alrededor;
una dentellada porosa,
una sutura inexperta que adhiere
y mantiene las fibras sujetas a la vida.
Mira;
que irregular troquel de músculos
en el que sé que ninguna otra silueta
(ninguna, ya nunca) encajará.


miércoles, 22 de agosto de 2018

Micropoema #37

¿Cuántas veces enamorarse
por primera vez
hasta saber que es la última?


lunes, 20 de agosto de 2018

Esta casualidad

Hoy te vi, por casualidad,
caminando apresurada entre la gente.
Apenas unos segundos que pasaron
tan veloces.
Miré como te alejabas sin reparar
en mi presencia;
o eso pensaba.
Ibas dejando una estela invisible
para todos
pero espesa y tangible
para mi.
Ahora, en la ventana que da a la noche
busco razones para dormir
y perder este momento de alegría
y martirio.
O sumirme en el sueño que pueda traerte
de vuelta, pero esta vez,
si es posible, para quedarte
y que no vuelva la casualidad
a reconocernos.


Haiku 43

Escapémonos,
sugería la canción.
Y la ignoramos.


Micropoema #36

Una lista de reproducción
en la que, entre canciones,
pusieras la que se titula
tu vida.
Y reiniciar.


viernes, 17 de agosto de 2018

Haiku imperfecto

Ninguna rima
hará de lo que siento (por ti)
más poesía.


lunes, 13 de agosto de 2018

Cartografía

He trazado un mapa muy cuidadoso
que no señalará ciudades
ni aún lugares;
pero lo bastante detallado
para que, en apenas un vuelo,
me lleve de tus caderas a tu recuerdo.



Micropoema #35

Uno siempre sabe
cuando algo es para siempre.


Micropoema #34

Tanta música que hubo entre nosotros,
tantas canciones que me recuerdan a ti,
y se nos olvidó bailar.


jueves, 9 de agosto de 2018

A partir de septiembre estará disponible mi primer libro de poemas, El amor en los tiempos del hashtag, que se podrá adquirir a través del correo elanverso@delportal.com al simbólico precio de 10€. Así que ya puedes pedir el tuyo. ¡Muchas gracias!





Efecto Doppler

Anoche estuve debajo de tu ventana,
de pie,
un buen rato.
Disculpa, si, te espiaba,
pero era mayor el deseo de verte,
saber de ti, que la prudencia.
Aunque fuera una sombra,
o una cortina descorrida.
Estabas viendo la televisión 
podía ver las imágenes reflejadas 
en las paredes y en el cristal de tu balcón.
No sé por qué,
pero todo parecía más gris,
y más veloz o más ausente.
Hasta la música de fondo se deformaba según pasaban los minutos;
ni los Sultanes soportan la velocidad de la luz…
Al marcharme miré las estrellas 
que igual que tu ventana están 
cada vez más lejos 
y sólo nos dejan un rastro 
que va deformándose con la distancia.
¡Maldito efecto Doppler!


sábado, 4 de agosto de 2018

Calima

Soñé que despertaba
en el centro de la lluvia,
calado hasta los besos
que ansiaba darte.
Pero estaba solo en aquella marejada
que me empapaba el alma,
solo de ventanas cerradas,
solo de paraguas rotos
y solo de teléfonos fuera de línea.
Soñé que chapoteaba
perdido por las mismas calles
que me perdí contigo,
que me perdí de ti;
calles de ciudades inhóspitas
que me aterra volver a visitar,
y que señaladas en el plano
me indagan para suicidar la verdad.
Pero he despertado en medio de la calima,
en una tarde brumosa y seca
que predice la noche
en la que no voy a poder soñar contigo.



Micropoema #30

Ilógica semántica;
primera persona del plural
no existe.


Micropoema #29

Sólo me queda medio corazón,
pero te pienso y late el doble,


Micropoema #28

Dicen que los miembros amputados
aún se sienten.
Es cierto, que yo escucho latir
mi corazón.


miércoles, 1 de agosto de 2018

Lenguaje no verbal


Caminan
hacia un destino incierto,
sus miradas apenas se cruzan,
si acaso,
y siempre en discretos cuarenta y cinco grados,
como respuesta a algún comentario brillante
de uno de los dos
sobre la naturaleza del universo
o la refracción de la luz
en las olas.
Observan
Los detalles de las calles por donde pasan
con impostada indiferencia.
Un corazón
pintado en una pared les hace sonreír,
y el niño con la tiza verde en la mano
es el único que observa
el sutil y momentáneo rozar de sus dedos,
nada casual,
mientras se alejan.


martes, 31 de julio de 2018

Gorda

Tu eres perfecta;
tus curvas y tus túneles,
tu esencia, tu melodía,
tus idas y tus venidas,
tu silencio y tu alegría.
Tu eres la medida;
el tamaño de tus ojos,
el sonido de tus pasos,
aquel ángulo que tanto amaba,
y ahora que no estás,
el recuerdo que me presta
a veces una sonrisa.
Tu eres un sueño hecho vida
y el espejo no hará más
que resquebrajarse de envidia.


Micropoema #27

Qué exigentes somos al pedirle al corazón
que elija cuando se rompe en dos.
¿Habéis probado a vivir con tan sólo una mitad?


Micropoema #26

Fuimos;
lo demás,
lo de menos.


Micropoema #25

Tu amor fue un viaje de cien escalas
y no se me olvida ninguna ciudad.


Micropoema #24

No os fiéis de la luz en la mirada;
los anocheceres, a veces,
sólo están párpados adentro.

Micropoema #23

Versos
a gritos
y que no los leas.
Gritos al aire
y que nos los veas.


Micropoema #22

Y mis manos son mías, claro,
pero sólo son manos
porque un día te tocaron.


Haiku 41

Qué de reproches
llegaron de sopetón
sin casi noches.


sábado, 21 de julio de 2018

Haiku 40

Queda por vivir;
pero es burocracia
vivirlo sin ti.


jueves, 28 de junio de 2018

Haiku 39

Enhorabuena,
lo has conseguido; somos
desconocidos.


jueves, 21 de junio de 2018

Hurt

Y qué hacer cuando el amor
llegó a destiempo, torpe y fugitivo,
inoportuno y atroz
y por primera vez sin ser la primera.
Qué hacer cuando partió
nuestro corazón en dos
y el suyo;
sonreírle o morir.
Morir
y luego sonreír.

sábado, 26 de mayo de 2018

Micropoema #19

Nos quedaron las croquetas blandas
y terminamos mezclando su sabor
(¡Qué locura de día!)
con besos y retozos.
Hoy ya, apenas puedo probarlas;
la bechamel sólo me sabe a melancolía.


miércoles, 23 de mayo de 2018

Entre cajas

Después del ruido
es difícil creer que entre los telares
hubo huesos y vaho de alegría.
Entiendo el trabajo que cuesta
imaginar que mi alma tuvo
el verde de tu mirada
y que fue inmortal.
O que celebrásemos saturnales
detenidos en la materia
de un viaje que suponíamos sin retorno.
Pero todo acabó
y hay que aprender a vivir
sin el brillo del falso papel
y de las máscaras.
Asumir que el delirio duró
apenas un segundo más que el deseo.


martes, 22 de mayo de 2018

Micropoema #17

Enseñarte mi última canción, tomar café,
hacerte un arroz, ver aquella película que
no prometimos, dormir hasta el amanecer.
O podernos amar en el centro de la plaza
sin que a nadie le importase.


domingo, 13 de mayo de 2018

La tarde obliga

Mira qué fracaso,
mira qué desastre
acabar de nuevo dudando...
dudando en la tarde.
-L.E. Aute-


La tarde obliga,
quizá porque la tormenta amenaza
y sólo nos queda el consuelo
de un juego de mesa familiar,
a refugiarme en la parte de atrás
de los párpados
a mirar sin ver
                            (Yago de mi imaginación)
los lugares comunes infectados
de envidia.
A estar lejos del epicentro
de mi vida.
A preguntarme qué sentiras
cuando vuelvas a la misma lluvia
que nos ahogó juntos
aquella tarde.



Último Ave

Viniste;
entre los humos de la estación
aparecías,
y descosías las dos mitades
de mi corazón
ya desincronizado.
Dormiste
apenas un segundo entre mis brazos
y hacías que los latidos
no se hablasen el uno al otro
por miedo a amanecerse.
Te dije
-¡has venido!-
mirando tu carita entre mis manos,
rendidos de la noche
y hambrientos de perdernos.
Te fuiste;
y hace tantos ayeres
que ahora no vale apenas nada
recorrer las mismas avenidas
que ya están vacías
de despedidas.

Micropoema #1

Qué difícil
escribir el último verso,
decir el último adiós
y dar el último beso.

sábado, 12 de mayo de 2018

Dile

Tu que viajas
dile cuando la veas
que me arrogué el derecho a sentir
su ausencia sin tenerlo.
Que me vencía más el deseo
de abrazar el vacío que ha dejado
su pelo alborotado después del ruido,
que el silencio prudente
                                       necesario.


Enamodiado

Hubo días
que despreciábamos el mundo,
sus supuestas maravillas, la gente,
su voz y su compañía.
Días en que daban igual
los principios y los finales,
que, extasiados en un beso
en el centro del ágora,
ignorábamos los rugidos,
el estruendo y los castigos.
Ahora, al final de todo,
busco en las caras que obviábamos,
cualquier gesto que me lleve otra vez
a ti.
Hay días
que me sonríen condescendientes,
otros sólo me devuelven
misantropía.

lunes, 7 de mayo de 2018

¡Oh, cielos! (de Madrid)

"¿Te has parado alguna vez a ver 
Los colores que estallan en Madrid 
Cuando al salir del metro en una tarde otoñal 
el sol se va?

Son los colores que me hacen sentir bien..." 
-Topo, Colores-


Desde muy joven, creo que desde las primeras escapadas de clase que hacía del Instituto San Isidro, donde estudié bachillerato, me he sentido absolutamente fascinado, enamorado, de los cielos de Madrid.
Esos atardeceres otoñales y primaverales (las estaciones más cortas de esta ciudad) suelen ofrecer un espectáculo inigualable. Supongo que este carácter mío, un pelín taciturno, también ha influido en mi gusto por los pasos a esa hora mágica, como me gusta pensar que es.
También creo que es una forma de poesía, que toma cuerpo en la luz y se derrama sobre la calle Bailén, la Plaza de la Armería, el viaducto de la Calle Segovía, la Cuesta de la Vega, el mirador de la Montaña del Principe Pío, el Campo del Moro, Madrid Río, y tantos rincones del viejo Madrid, donde el sol juega a esconderse entre callejas y edificios.
Estos días está siendo especialmente hermoso. Todo un regalo con una punzadita de nostalgia para los aprendices de poeta, o simplemente un momento para admirar nuestro entorno.

 
















sábado, 5 de mayo de 2018

Olvidemonio (Disperso VI)

soñé con la casa abandonada de mi madre
abandonada
por el amor y por la vida
                                          siempre llegaba tarde
una ruina azul llena de escombros
azules
azules de tristezas y de olvidos
caras conocidas entre nadies con pasados
agridulces
saludándose al llegar
desgranan anécdotas de una vida
desgastada

busqué mi corazón, mi corazón verde
entre las partes desahuciadas
verde de no encontrarte entre los restos
naufragio urbano que es el rastro
perdido de tu aliento
tu olvido
               verde
                          moho de los muros
abatidos de la infancia y del camino
rumbo al centro de la nada
negra
como traiciones cotidianas
espantadas

soñé esa hora intempestiva de manecillas
doblegadas
por segundos y minutos eternales
ya lo sabes
nunca acaba ese momento de mirada
fugaz
que se extiende más allá de estos colores
rubor de tu risa
y clavo de mi herida
malva
herida malva de tu gato
                                      una bota en su cabeza
moribundo
y demente que me escruta

soñé con el puente de las riveras cercanas
lejos
cada vez más estrecho y ardiente
ya casi una hoguera de sentidos
urgentes
tiempo de despertar que llega

domingo, 22 de abril de 2018

Las Canteras

Era la mañana
un grano de arena en tus labios.
Me mirabas
y yo me deslumbraba de ganas
y del sol alto que nos colmaba.
También el mar
bien cerca de nuestras manos
nos susurraba.
¿Nos bañamos? Me decías.
Cómo iba a decirte que no
si me mirabas de aquella manera;
si el sol me quemaba por dentro y por fuera.
Si el mar me cantaba como una sirena.
Y es que tu me mirabas,
me mirabas de aquella manera...
Era la tarde
esperar la siguiente mañana,
volver a la arena,
dejarme mirar,
morir de las ganas;
arder bajo el alto sol que nos bañaba
y volver a escuchar el mar.
Sentir la marea,
como siempre tan a veces
tan a tiempos, tan sincera.
Dejarme llevar,
lejos del tiempo y de todo,
en la playa de Las Canteras.


Imagen: Playa de las Canteras, oleo. Álvaro de Hados.

lunes, 12 de marzo de 2018

Kintsugi

Hoy necesito
que tus muslos sean el fin
y el principio
del universo.
Que me amarres
fuerte,
y no dejes apenas
que la piel respire.
Que me traspases
y me rompas,
que me mueras
fuerte.
Para recomponerme
después,
uniendo mis gotas
con tus pensamientos;
mis piezas
con tu sudor.
Y entonces
ames mis cicatrices. 

jueves, 8 de marzo de 2018

Ángeles en la ciudad





Mi amigo y excelente poeta Fernando Gessa,  Blog Mesa para uno, me ha invitado a participar como rapsoda en el espectáculo de poesía Ángeles en la ciudad que está organizando.
Todo un honor.
Pronto más noticias.